sábado, 20 de septiembre de 2014

La era digital no cambia la misión de la prensa libre

Entrevista a Noam Chomsky

Por David Brooks
Periódico La Jornada
Viernes 19 de septiembre de 2014, p. 8

Nueva York, 18 de septiembre.

La era digital no cambia en lo esencial la misión del periodismo comprometido e independiente, sobre todo en momentos en que se requiere de una ciudadanía consciente y comprometida para responder a los sistemas del poder que llevan al mundo al borde de un desastre apocalíptico, comentó Noam Chomsky en entrevista con La Jornada.

A pesar del sombrío panorama que pinta la coyuntura actual, Chomsky señala que algunos “rayos de luz” esperanzadores para el mundo provienen de los cambios históricos en América Latina.

Chomsky, el intelectual vivo más citado en el planeta y uno de los 10 más citados en la historia, es un feroz crítico del modelo neoliberal, de las políticas imperiales de Estados Unidos y de las de Israel contra el pueblo palestino, así como del uso y abuso de la comunicación y los medios.

En el ámbito académico, Chomsky no sólo es considerado el padre de la lingüística moderna, sino que el profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts también se ha destacado por sus aportaciones a la filosofía y las ciencias sociales.

Profundamente convencido de que decir la verdad ante el poder es obligación moral, Chomsky desnuda al emperador todos los días y aún es, a sus 85 años de edad, uno de los pocos intelectuales confiables y respetados por las nuevas generaciones, a pesar de que está virtualmente vetado por los medios masivos tradicionales en este país y otros. Por tanto, es un hombre peligroso para el poder, y por eso sigue siendo una voz vital para el presente y el futuro.

Chomsky, colaborador de La Jornada durante varios años, ofreció sus reflexiones sobre aspectos de la coyuntura en una entrevista con motivo del aniversario de este periódico.

¿Cómo percibe lo que algunos llaman “cambios revolucionarios” en el panorama de los medios al surgir el mundo digital, el cual, según argumentan algunos, prometió “democratizar” el periodismo y abrir una era de comunicación e información masiva? ¿Algo ha cambiado?

–Claro que hay cambios, pero creo que lo fundamental permanece igual. Internet indudablemente ofrece una oportunidad de acceso a una rica variedad de información y análisis, como la producción de este tipo de material, con mayor facilidad que antes. También ofrece oportunidades para la diversión, la distracción, la formación de cultos, el pensamiento descuidado, navegar sin propósito claro y mucho más. Una buena biblioteca puede ofrecer una oportunidad para que alguien se vuelva un biólogo creativo o un lector sensitivo de gran literatura, o para perder el tiempo. Depende de cómo uno escoge usar lo que está disponible. Los resultados [de la nueva era digital] son mixtos.

“Para organizadores y activistas, Internet ha sido una herramienta indispensable. Pero aquí se requiere también una nota de cautela. Uno de los observadores más astutos e informados del tumulto en el mundo árabe, Patrick Cockburn, escribe que durante los levantamientos de la primavera árabe, ‘miembros de la intelectualidad [frecuentemente] parecían vivir y pensar dentro de la cámara de ecos de Internet. Pocos expresaron ideas prácticas sobre cómo ir hacia delante’ o, podríamos agregar, prestaron suficiente atención a las realidades políticas, de clase o militares. Los resultados ahí están a la vista, y esas lecciones se pueden generalizar.

¿Cuál debería ser el papel de los medios progresistas en este contexto?

–Todos permanecemos dependientes de los reportajes directos de periodistas valientes y honestos, los que hacen su labor con integridad. Ninguna tecnología va a cambiar eso. El papel de los medios progresistas es el mismo de siempre: intentar buscar la verdad en asuntos de importancia, romper el torrente de propaganda y engaño que está enraizado en los sistemas de poder y ofrecer los medios para que la gente pueda avanzar en las luchas por la libertad, la justicia y hasta la sobrevivencia frente a las amenazas ominosas.

Usted persiste en abordar los efectos devastadores de las políticas del gobierno de Estados Unidos y del mundo empresarial, las cuales se manifiestan en guerras e injusticias sociales y económicas, y más recientemente advirtió que esto está llegando a un punto en el que estamos poniendo en riesgo la sobrevivencia misma de la civilización. Para aquellos que observan Estados Unidos y América Latina en este momento, ¿cuáles son los desafíos más básicos que se enfrentan hoy día? ¿Dónde percibe el potencial más grande para una respuesta ante esos desafíos?

–Las amenazas son muy reales. La amenaza de destrucción por guerra nuclear está siempre presente, y el historial es atemorizante. Lo mismo es cierto, tal vez aún con más prominencia, acerca de la amenaza de una catástrofe ambiental. Por primera vez en la historia humana estamos frente a las posibilidades de destruir las condiciones de una sobrevivencia decente, y los sistemas de poder nos están llevando a ese precipicio.

“Sin embargo, hay señales alentadoras, en gran medida desde América Latina, ya que lo que ha ocurrido en años recientes tiene un significado verdaderamente histórico. Por primera vez en 500 años, países de América Latina han dado pasos muy serios hacia la integración y la independencia del poder imperial extranjero (en el pasado siglo, principalmente Estados Unidos).

“Los cambios, que son espectaculares, se revelan de varias maneras. No hace mucho, América Latina era el ‘traspatio’ de Washington. Los países hacían lo que se les ordenaba, o, si se salían de esa línea, eran sometidos a golpes militares, terror asesino y destrucción. Pero ahora, en conferencias hemisféricas, Estados Unidos y Canadá están virtualmente aislados.

“Un estudio reciente de los programas de rendición extraordinaria de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), una de las formas más salvajes y cobardes de tortura, encontró que colaboró gran parte del mundo, incluida Europa, pero había una excepción: América Latina. Esto es doblemente notable: primero, por la subordinación histórica de la región a Washington, y segundo, porque durante ese periodo [de subordinación] la región era uno de los centros de tortura del mundo.

“Por otro lado, según el Tratado de Tlatelolco, América Latina es una de las pocas regiones del mundo con una zona libre de armas nucleares.

“En otro rubro, con comunidades indígenas frecuentemente como líderes, varios países latinoamericanos han dado pasos significativos hacia reconocer los derechos de la naturaleza y buscar economías sustentables que frenen la precipitación hacia un desastre ambiental.

“Todo esto es dramático y prometedor, aunque no sin fallas y problemas serios.

“Los retos que enfrentamos hoy son inmensos. El más grande potencial [para una respuesta] es una ciudadanía activa y comprometida. No hay mucho tiempo que perder.”

¿Qué lo hace reír hoy día?

–En la cultura judía en que crecí, hay un concepto de “risa a través de lágrimas”. Lamentablemente, el mundo ofrece muchas oportunidades para esta práctica.

“Pero hay muchos rayos de luz, y amplias razones para esperar que un mundo mejor es posible, como el Foro Social Mundial y sus ramas nos recuerdan continuamente. Y no es accidental que sus raíces son latinoamericanas.”

jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Quién radicaliza a los cubanos?

Por Iroel Sánchez. Foto: Rafael de la Osa. 
Israel Rojas

Siempre he pensado que  lo que muchos llaman industria del anticastrismo asentada en Miami tiene entre sus tareas propagandísticas un objetivo regulatorio en el caso de las figuras públicas cubanas.

Conociendo lo sucedido con el manager de los Marlins, Ozzie Guillénes harto comprensible por qué ningún pelotero cubano en la MLB se haya atrevido jamás a cuestionar la obligatoriedad de romper con el país que los formó para poder jugar en el que es considerado el mejor béisbol del mundo. Ni una sola voz se alzó desde el béisbol del “país de la libertad” para condenar la arbitrariedad cometida contra Alfredo Despaigne por pretender jugar en México sin romper con Cuba. Una prohibición extensible a todos los peloteros cubanos en cualquier liga besibolera latinoamericana que reciba atletas del país norteño. Como he dicho otras veces, es un caso que demuestra cómo se puede ser millonario pero no libre.

Las agresiones que hemos visto suceder recientemente hacia Descemer Bueno Tony Ávila, o la polémica alredor del próximo concierto del Dúo Buena Fe en Miami, buscan advertir a todo artista cubano que visite EE.UU. que debe abstenerse de ser partícipe de lo que siente la inmensa mayoría de sus compatriotas y aprueban el 99% de los gobiernos del mundo cada año en la ONU: la política de Washington hacia Cuba debe cambiar.

Y no es por gusto que el concierto de Buena Fe se ha convertido para el “exilio histórico” en asunto de “ahora o nunca”. Sienten que cada norteamericano que viaja a Cuba, cada artista cubano que se presenta en EE.UU., cada emigrante que llega a Miami procedente de la Isla con los mismos objetivos económicos que cualquier latinoamericano, y cada creador emigrado que regresa a su país, son una gota más de agua presionando contra el dique que siginifica el bloqueo.

Ante la Cumbre de las Américas que se acerca inexorable para obligar a Obama a aceptar la presencia del gobierno cubano con todo derecho, el ambiente es de guerra. Si antes podían tolerar una mínima disidencia, ya no es posible. Los programas de radio que colaban un pequeño rayo de luz desde la voz de Max Lesnick y Edmundo García fueron sacados del aire por “razones comerciales” y el llamado intercambio cultural entre Cuba y EE.UU. ha sido puesto en el blanco de los medios de Miami que se preguntan a quién beneficia, señalando al gobierno cubano y no a los miles de personas que en Estados Unidos y Cuba pueden disfrutar en vivo de obras artísticas que los enriquecen como seres humanos.

“Que me llamen de Cuba para hacer una película, que es el sueño de mi vida, porque siempre quise hacer cine, con un personaje decente… Que me paguen, que no me paguen no me importa, yo feliz, fascinada, haré aquí… ustedes saben que es así. Y no yo, miles de actores que estamos allá…”, dijo recientemente desde La Habana a un canal de la televisión de Miami  sobre su intervención en una película cubana producida por el ICAIC la actriz Zulema Cruz, ilustrando dónde está para ella la consagración con que sueña cualquier artista. Cruz pertenece al elenco del programa “TN3” que conduce Carlos Otero para el Canal 41- América Tevé de Miami, que según el bloguero Emilio Ichikawa tiene una programación “de alto contenido anticastrista”.

El Espejo, también de América Tevé, uno de los programas televisivos que politiza todo lo que sucede en Cuba y que ha intentado siempre provocar políticamente a los artistas que visitan Miami provenientes de La Habana le mostró los instrumentos a uno de los empresarios que promueve el intercambio cultural y en un cerco entre su conductor y un invitado que lo acusaba contantemente de colaborador de “la dictadura” , lo hizo calificar de “desafortunado” que Francis del Río pidiera en ese espacio libertad para los compatriotas que la mayoría de los cubanos considera héroes y están presos en EE.UU.  “Es como ir a una sinagoga y hablar mal de los judíos”, dijo el empresario Hugo Cancio haciendo visible que comprende los límites.

Este lunes, previo a un concierto dedicado a la memoria del académico y jurista revolucionario Julio Fernández Bulté, en el teatro Lázaro Peña de la Central de Trabajadores de Cuba, ante estudiantes y profesores universitarios al que asistieron también miembros de la Unión de Periodistas de Cuba, el líder de Buena Fe, Israel Rojas, intercambió con blogueros cubanos sobre su próximo espectáculo en Miami. Relató los ataques y amenazas recibidos  a propósito del evento y argumentó que no va allí en busca de dinero ni a hacer política sino a trabajar para quienes gustan de su música pero que tampoco va a renegar de sus convicciones para ello. El concierto del Lázaro Peña fue el mismo que hará en Miami y rinde un homenaje al cine cubano de manos de quienes ya forman parte de su banda sonora.

Escuchándolo decir que a su abuelo lo alfabetizó la Revolución, proclamar su admiración por Silvio Rodríguez y llamar a Fidel por su nombre de pila y no “Castro” es fácil comprender por qué a pesar de que su obra no es de loas hacia la realidad cubana sino todo lo contrario, tiene que ser carne de linchamiento en el altar mediático del anticastrismo. Pero lo que más y mejor habla de la relación de Israel con lo que significan su abuelo, Silvio y Fidel es oírlo decir que le gustaría hacer más espectáculos en Cuba, en espacios mayores donde puedan acudir muchos jóvenes pagando menos dinero y no como sucede en lugares -El Sauce, Salón Rosado de la Tropical y Don Cangrejo, son los que mencionó- donde la entrada cuesta más de cincuenta pesos y está al alcance de una minoría. La mayoría de  los espacios donde podían hacerse espectáculos con más personas a menor precio, como los jardines de La Tropical, no están funcionando, según explicó. “Las empresas quieren hacer más dinero con menos esfuerzo”, declaró.

Volviendo a Miami, sin hacer ofrendas a la “sinagoga”, sin acudir a ningún programa del tipo de El Espejo, las entradas al concierto de Buena Fe -que distan de ser baratas- se están vendiendo bien y lo más posible es que se llene el Mami Dade County Auditorium, poniendo en evidencia el abismo que separa la ciudad real de la que aparece en los medios. Probando quién debe temerle a Internet y la tecnología, la promoción del concierto ha sido a través de las redes sociales, las webs cubanas y los medios de la Isla que son más atendidos en el Sur de la Florida de lo que parece.

Ante todo lo que está pasando, incluyendo los insultos que recibe en Facebook y a través del correo electrónico, le pregunté a Israel Rojas qué le diría a los que con amenazas y linchamientos mediáticos tratan de regular su comportamiento y respondió: “me radicalizan”. Ojalá los censores aprendan la lección pero la historia enseña que es pedir peras al olmo.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Cuidemos de los sueños

Cuidemos de  los sueños que forjamos un día,
aquellos que  nacieron cuando juntos marchábamos
por calles o senderos con nuestros uniformes
que fueron ropas únicas durante mucho tiempo.
¡Tanto que no teníamos y nada nos faltaba!
Repletas nuestras almas, nuestras mentes, nosotros,
de lo que nos convierte en los seres que somos
y no meras semblanzas de otras bestias.
Así, llenos de noble aliento y de confianza
en nuevas realidades abríamos caminos
y hubo luz en el medio de la sombra;
los vecinos y amigos eran los compañeros
de una obra común ansiada, deseada.
El presente era inicio del futuro
pensado y construido a manos juntas.
Un sismo, un maremoto, nos  sacudió la tierra.
Nos cayeron encima los escombros,
huyeron rostros, se perdió memoria
y una generación creció entre ruinas, 
alzándose del polvo a la ilusión.
Son otros tiempos y otras esperanzas,
de realidades mixtas que se cruzan,
visiones que se anchan y se estrechan,
se alejan y se acercan; se confunden
cielos y mares en el horizonte.
Es la vida, girando, el movimiento
incansable de seres y de cosas,
el yin y el yang antiguo de los chinos,
la dialéctica eterna del vivir,
la negación que niega lo negado
para subir un tramo en la espiral.


Rolando López del Amo, 2014

sábado, 6 de septiembre de 2014

100 años y un día

El hombre que está a mi lado
tiene 100 años y un día,
y siendo antipoesía
no parece demasiado.
No alcanzo a dejar fijado
lo que tanto significa,
más allá de lo que explica
la simple y llana evidencia
de que lo escrito con ciencia
la vida lo certifica.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Recuerdos ambientales del Arigüanabo

Por Giraldo Alayón García

Hace poco más de medio siglo el parque central de San Antonio de los Baños se poblaba, en los atardeceres, de ruidosos Totíes y Chichinguacos que, por decenas, cundían sus árboles. Algunos se molestaban por las deyecciones que solían caerles encima, mientras otros se solazaban con la variedad de cantos, chirridos y escarceos de estas aves.

Hace muchos años estos pájaros dejaron de acudir a su lugar de descanso nocturno, quién sabe si por las sucesivas modificaciones sufridas por el arbolado del parque, o por las masivas fumigaciones en el campo y en las ciudades. En fin, parece que decidieron buscar otros lares y nos dejaron, a los arigüanabenses, sin el encanto de su presencia en el corazón de nuestra villa.

De niño me gustaba perseguir, en mi propia calle, las múltiples mariposas que revoloteaban, principalmente en los meses de verano; no tenía red para capturarlas, pero me contentaba verlas volar delante de mí. Ya de joven e interesado en los insectos, llegué a contar hasta 25 especies que con regularidad se observaban en mi barrio, coloreando los jardines y patios. En el presente es difícil observar alguna en todo el año, y sólo en zonas periféricas de la ciudad podemos, con suerte, ver 2 ó 3 especies.

¿Qué ha pasado?... Probablemente las sempiternas fumigaciones, las talas, las modificaciones del paisaje, la urbanización. Estos son los factores que se repiten y nos indican nuestra responsabilidad y quizás nuestro divorcio con el medio natural.

Recuerdo que --hace muchos años-- las carreteras y fincas que rodeaban a mi pueblo eran lugares con muchos árboles. Recuerdo que, hasta hace no mucho, mi villa desde las alturas se veía casi oculta por los árboles. Recuerdo El día del árbol, que se celebraba cuando estudiaba la primaria. También recuerdo al gran y viejo cedro de El Campismo  (Monumento Municipal), ominosamente derribado por manos irresponsables.

Hace 20 años nos bañábamos en el río Arigüanabo sin preocupación alguna; mis hijos y yo aprendimos a nadar en nuestro río como muchos otros en nuestra villa. Hoy es un riesgo sumergirse en sus aguas contaminadas y sucias.

Estos breves y atropellados recuerdos me llevan a una reflexión final que quiero compartir con el lector.

Se suelen ver los problemas ambientales desde una perspectiva planetaria; se suele opinar sobre estos mismos problemas a miles de kilómetros de distancia. Sin embargo, ante nuestras propias narices, tenemos la solución o al menos la atenuación de todos los desmanes que se han cometido y se cometen contra la naturaleza. Es frecuente escuchar argüir sobre el calentamiento global y sus presentes y futuras consecuencias, y no reparamos en que estamos parados y caminamos sobre basureros y albañales, y que en nuestros vecindarios y campos se cazan y enjaulan valiosas especies de nuestra avifauna.

Debemos educar a nuestros hijos en el amor al otro (no sólo al humano). Debemos comprender la necesidad de armonizar con las demás especies que pueblan la Tierra, e incluir en ello a este pequeñito espacio de la geografía cubana que es el Arigüanabo.

San Antonio de los Baños
Agosto 30, 2014.

jueves, 28 de agosto de 2014

No pasará el pasado

Un día se para Fidel en la Universidad y dice que quienes pudiéramos acabar con la Revolución somos los revolucionarios. Muchos tenemos la misma percepción: es nuestra incapacidad para aprender de errores propios y ajenos, nuestra comodidad y a veces hasta nuestra desidia las que pueden extinguir el proyecto social más humano y trascendente de nuestra historia. Por eso aplaudimos la amarga honestidad de ese gran hombre y todo el que tiene un poco de vergüenza, desde el mínimo espacio que defiende, promete que por allí no pasará el pasado.

Otro día Fidel define lo que es Revolución:

“…sentido del momento histórico… cambiar todo lo que debe ser cambiado… igualdad y libertad plenas… ser tratado y tratar a los demás como seres humanos… emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos… desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional… defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio… modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo… luchar con audacia, inteligencia y realismo… no mentir jamás ni violar principios éticos… convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas...”

Y constatamos la coherencia con la primera frase suya que cuando niños nos aprendimos de memoria: “Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella; por eso nos parece que se hunde el mundo cuando oímos la verdad; como si no valiera la pena que el mundo se hundiera, antes que vivir en la mentira”.

Más que razones para volver a decir: por este pedacito mío no pasará el pasado.

Tiempo después Raúl se para en la Asamblea y se atreve a decir que su generación está ante la última oportunidad de enrumbar debidamente el proceso cubano, que hay que acabar con la corrupción, dar la batalla por la productividad, ahorrar y ser conscientes.  No caben dudas de que los pobres tenemos que saber administrar nuestras parcelas de sueños, es lo que una realidad de décadas nos restriega en los ojos. Y es por lo que uno repite en sus adentros: por el punto perdido en el mapa que me corresponde defender, no pasará el pasado.

Pero llevo tantos años defendiendo, cayendo, levantando, teniendo hijos, nietos, viendo al mundo emanciparse por momentos e hipotecándose por otros, y deduzco que quizá alguna parte mía, por muy entrañable que me fuera alguna vez, pudiera ya ser parte del pasado.

Entonces pienso que me faltan canciones como aquellas por las que me pegaban “con una soga y con un palo”, como diría Vallejo. Menos mal que todavía hay jóvenes que cantan nuestras duras realidades. Y me pregunto ¿qué puedo hacer para cantar con ellos?:

Entonces me sorprendo enumerando en voz alta, como un loco:

Seguir la gira interminable, mi Canción de barrio;

seguir Segunda cita (vocecita) en el éter inmenso;

seguir denunciando lo mal hecho, pésele al sietemesino que le pese.

En fin: seguir siguiendo, como dicen Tony Guerrero y Victoriano de las Causas.

Así que por último me digo: por el ínfimo espacio que me toca no pasará el pasado. Y que la parte de mi que sea inservible y yo no vea, que algún hermano nos haga el favor de tampoco dejarla pasar.


cancion del pasado

Se negaba una mujer,
con una mano, a ir a la cama;
con la otra entretenía
su pasión amordazada.
Y las sábanas tenían
el semblante del pasado
que, contento, sonreía.

El vendedor de ventanas
se negó a darme la mía,
porque a cambio no le daba
mis reservas de alegría.
El pasado estaba quieto
sobre el almacén del día.
Lo tenían bien sujeto.

Veo el pasado caminando
por casi toda la ciudad.
Lo veo en la gente
que se queda y que se va.
Lo veo en el rostro de mi hijo,
lo veo en la voz de mi mujer.
Lo veo a pesar de que lo veo
sin querer.

El pasado tiene nombre
de millones de sujetos,
bebe, come, se va al cine
y a veces no es tan viejo.
Tiene un poco de mi nombre
y otro poco del de ustedes,
aunque busquemos el hombre.

Veo el pasado caminando
por casi toda la ciudad.
Lo veo en la gente
que se queda y que se va.
Lo veo en el rostro de mi hijo,
lo veo en la voz de mi mujer,
Lo veo a pesar de que lo veo
sin querer.

El pasado es el espectro
de un bufón con triple cara:
fue de ayer, es de este día
y será de otra mañana.
El pasado es ese insecto
que la música no apaga.
El pasado es insurrecto.

Veo el pasado caminando
por casi toda la ciudad.
Lo veo en la gente
que se queda y que se va.
Lo veo en el rostro de mi hijo,
lo veo en la voz de mi mujer.
Lo veo a pesar de que lo veo
sin querer.


1970